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A Step Closer to Paid Sick Leave

FOR FEDERAL CONTRACT WORKERS President Obama’s Executive Order on Paid Sick Leave will help 828,000 workers. Over 50% of them currently receive zero paid sick days. #LeadOnLeave

Lee este artículo en español.

Too many workers this morning had to choose between their health and their paycheck. They had to weigh the benefits of treating their cough or fever with the costs of losing a day’s pay or putting their jobs on the line. Without access to paid sick leave, they bundled up, went to work and hoped for the best.

Nearly 44 million workers in the U.S. don’t get any paid sick leave from their employers. That means when illness strikes, nearly 40 percent of private sector workers face a difficult choice: go to work to earn the full paycheck they so desperately need, or make a financial sacrifice – and risk losing their job – to stay home to care for themselves or a family member.

But a lack of paid sick leave doesn’t just jeopardize a family’s well-being and security – it is a threat to public health and just plain bad for our economy. When parents can’t stay home and are forced to put a sick child on a school bus, they endanger the health of their child and other children. When people go into work sick, they risk infecting their coworkers and customers. The lost wages from staying home sick means less money in workers’ pockets to spend on basic necessities, hurting local businesses that depend on their spending.

Although Congress has yet to make paid sick leave the law of the land, state and local governments aren’t waiting for action from Washington. Throughout our nation, forward-looking leaders are enacting paid sick leave policies, like most recently in Vermont, with strong support from local businesses.

President Obama isn’t waiting, either. He’s using the power of his pen to ensure that companies that do business with the federal government allow their workers to earn up to 7 days of paid sick leave each year, thereby improving the health and performance of their employees – which is good for taxpayers.

Today, we issued a proposed rule that shows how we aim to implement the president’s executive order. It also outlines what affected employers and workers would need to know when it goes into effect. While we have a ways to go to ensure every worker in America has paid sick leave, the executive order will provide additional paid sick leave to an estimated 828,000 workers. Nearly 437,000 of those currently receive no paid sick leave.

These workers will be able to use paid sick leave to care for themselves, a family member or another loved one. It would also allow workers to use paid sick leave for absences resulting from domestic violence, sexual assault or stalking.

We urge you to take a look at the proposed rule implementing this protection for employees of federal contractors and provide your feedback.

Paid sick leave isn’t just the right thing to do for working families. It’s essential to the health of our workforce and the health of our economy. I’m looking forward to a day when working moms and dads can afford to stay home with their sick kids, when a younger worker can take paid sick leave to care for an ailing grandparent and a husband can use his earned sick time to care for his wife – all without fear of losing a day’s pay or their livelihood. Today, we’re one step closer to making it happen.

Follow Secretary Perez on Twitter and Instagram as @LaborSec.

 

A Un Paso Más Cerca De La Licencia Pagada Por Enfermedad

Por el Secretario Tom Perez

Demasiados trabajadores esta misma mañana se han visto en la obligación de tener que escoger  entre su salud y su cheque. Han tenido que ponerse a estimar entre los beneficios de cuidarse su tos o fiebre y el costo de perder el pago de un día de trabajo, o incluso de poner en riesgo su propio empleo. Sin poder tomar licencia médica pagada, se han tenido que resignar, ir a trabajar, y confiar en la suerte.

Casi 44 millones de trabajadores en EE.UU. no tienen acceso a ninguna licencia pagada por enfermedad por parte de sus empleadores.  Lo que eso significa es que cuando se enferman, casi el 40 por ciento de los trabajadores del sector privado se ven ante una compleja decisión: si ir al trabajo para ganar el cheque completo que desesperadamente necesitan, o si hacer un sacrificio de dinero –y arriesgar perder el trabajo– para poder quedarse en casa y cuidarse, o cuidar de un miembro de la familia.

La Orden Ejecutiva del Presidente Obama sobre Licencia Pagada por Enfermedad Ayudará a 828.000 Trabajadores

La falta de licencia pagada por enfermedad no sólo pone en riesgo la seguridad y el bienestar de una familia; es también una amenaza de salud pública y algo sencillamente malo para nuestra economía. Cuando los padres no pueden quedarse en casa y se ven forzados a poner a un hijo enfermo en el bus escolar, están con ello poniendo en peligro la salud de su hijo y la de otros niños. Y cuando van al trabajo enfermos, están arriesgando contagiar a los compañeros del trabajo y a los clientes. El salario perdido por haberse quedado en casa enfermo significa menos dinero en el bolsillo de los trabajadores para comprar necesidades esenciales, dañando también así los comercios locales que tanto dependen de sus gastos.

Aunque el Congreso aún tiene que convertir en ley nacional la licencia pagada por enfermedad, gobiernos locales y estatales no están esperando a que Washington actúe. Por toda la nación, líderes de avanzada ya están promulgando políticas sobre licencias pagadas por enfermedad, como es el caso reciente de Vermont, donde se ha hecho con el fuerte apoyo de los negocios locales.

El Presidente Obama tampoco está esperando.  El está usando el poder de su firma para asegurarse que las empresas que hacen negocios con el gobierno federal permitan a sus trabajadores acumular hasta 7 días al año de licencia pagada por enfermedad, mejorando con ello la salud y el desempeño de sus empleados, lo cual es algo bueno para los contribuyentes.

Hemos emitido una propuesta de regulación que enseña cómo vamos a implementar la orden ejecutiva del presidente. También detalla qué es lo que deben saber los trabajadores y empleadores cuando entre en vigor.

Aunque queda mucho por hacer para asegurarnos que todo trabajador en Estados Unidos disponga de licencia pagada por enfermedad, la orden ejecutiva proveerá esta licencia a un número estimado de 828.000 trabajadores. De ellos, casi 437.000 no la reciben en estos momentos.

Estos trabajadores podrán usar la licencia para cuidarse a ellos mismos, a sus familias, o a otro ser querido. También dará la posibilidad de que los trabajadores tomen licencia pagada por enfermedad para ausencias laborales que sean resultado de violencia doméstica, asalto sexual, o acecho.

Les invito a que revisen la propuesta de regulación que introduce esta protección para empleados de contratistas federales.

La licencia pagada por enfermedad no es sólo lo correcto que debemos hacer por las familias trabajadoras. Es algo esencial para la salud de nuestra fuerza laboral y para la salud de nuestra economía.  Espero confiado ver el día en el que las madres y padres trabajadores puedan permitirse quedarse en casa con sus hijos enfermos, cuando un trabajador joven pueda ausentarse para poder atender a su abuelo aquejado,  y cuando un marido pueda usar la licencia para cuidar de su esposa. Y todo ello sin miedo a perder la paga del día o la fuente de sustento.  Hoy estamos a un paso más cerca de lograrlo.

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Comments (1)

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  1. Maria says:

    It was about time.