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A Year of Injuries, and Lessons

Filed in Español, Safety By on March 17, 2016

Lee este artículo en español.

In January 2015, we started requiring employers to report any work-related severe injury – such as an amputation or an injury requiring hospitalization – within 24 hours. In the first year, we received 10,388 reports, or nearly 30 a day.

Each report told the story of a man or woman who went to work one day and experienced a traumatic event, sometimes with permanent consequences to themselves and their families. But the reports also created opportunities for OSHA to engage with employers in ways we had never done before, and to ensure that changes were made to prevent similar incidents from happening to others.

Infographic showing number and percentage of workplace injuries that led to hospitalizations by industry

We learned things that surprised us, encouraged us and sometimes disappointed us. Today, we published a report of our evaluation that features stories from our offices around the country and reflects on lessons learned in the first year.

Our two main goals for the new reporting requirement were to engage more employers in identifying and eliminating serious hazards themselves, and to allow us to better target our enforcement and compliance assistance efforts to places where workers are most at risk. After reviewing the field reports and associated data, we are confident that both goals are being met.

A few examples explain how:

  • In Chicago, a conveyor loaded with liquid chocolate suddenly started up as a worker was cleaning a roller. Her arm was pulled in and mangled so badly that she required a plate and skin grafting. To prevent future injuries, the employer installed metal guards to shield workers’ arms and hands from moving machinery as well as warning alarms and flashing lights that are activated 20 seconds before the conveyor moves.
  • In Idaho, a valve cover (long known to be problematic) snapped shut on the hand of a truck driver who was loading a tanker, severing his fingertip. After the amputation, the employer devised a new hands-free tool for closing the valve, and alerted the manufacturer and other employers likely to use the same equipment.
  • At a sawmill, a chipper operator’s arm was amputated after he tried to clear a conveyor jam. In response, the owner suspended operations for a week and made improvements that went far beyond what OSHA required, including installing electrical shut-offs within easy reach of all workers, placing catwalks around the entire mill, and providing handheld radios for all employees.

In these cases and many more, employers worked closely with OSHA specialists to protect the safety and health of their workers. In fact, we responded to more than half of all injury reports  not by sending inspectors to the scene but by asking employers to conduct their own incident investigations and propose remedies to prevent future injuries.

At other times, the reported hazards warranted a worksite inspection, and we were able to investigate the incident and determine whether hazards remained.

But we were also disappointed by a handful of employers who went to great lengths to conceal injuries or hazards. In one stunning example, a manufacturer tried to hide an entire production line from OSHA inspectors after a staffing agency reported the amputation of a worker’s finger. Inspectors who uncovered the back room found a row of machinery with exposed parts that could have caused other workers to lose their fingers.

While we have made progress toward ensuring that severe injuries are quickly reported, we believe a sizable proportion of these types of injuries are still not being reported. That’s why we’re developing outreach strategies, including working through insurers, first responders, and business organizations to ensure that all employers know of their obligations to report severe injuries. Those who choose not to report should know that, now that the requirement is in its second year, OSHA is more likely to cite for non-reporting, and we have increased the maximum penalty for not reporting a severe injury from $2,000 to $7,000.

We will continue to evaluate the program and make changes to improve its effectiveness. To help protect the safety and health of the nation’s workers, it is essential that employers report all severe injuries, either by phone or online. Learn more at osha.gov/report.

Dr. David Michaels is the assistant secretary of labor for occupational safety and health.

 

Un Año de Lesiones, y Lecciones

Por Dr. David Michaels

En enero del 2015 comenzamos a exigir a los empleadores que reportaran en menos de 24 horas cualquier lesión grave relacionada con el trabajo, tal como una amputación o una lesión que necesite hospitalización. En ese primer año recibimos 10.388 reportes, o casi 30 por día.

Cada uno de esos reportes cuenta la historia de un hombre o una mujer que se fue a trabajar como todos los días pero que experimentó un evento traumático, a veces con consecuencias permanentes, para ellos y para sus familias. Pero esos reportes también dieron a OSHA la oportunidad de establecer un contacto con los empleadores en formas que nunca antes tuvimos y asegurar que se realizaran los cambios necesarios para prevenir que el resto de los trabajadores sufra incidentes similares.

Hemos aprendido cosas que nos han sorprendido, que nos han animado y que también a veces nos han decepcionado. Hoy hemos publicado el informe de la evaluación realizada, el cual destaca historias llegadas de nuestras oficinas a lo largo del país y refleja las lecciones aprendidas durante ese primer año.

Nuestros dos principales objetivos para el nuevo requisito de notificación eran contactar a más empleadores para que identificaran y eliminaran por sí mismos serios peligros en el lugar de trabajo y poder enfocar mejor nuestros esfuerzos en la aplicación y cumplimiento de la ley allí donde los trabajadores están expuestos a un mayor riesgo. Tras revisar los reportes y los datos asociados a ellos, estamos convencidos de que los dos objetivos se están logrando.

Algunos ejemplos lo explican:

  • En Chicago, una faja transportadora cargada con chocolate líquido empezó a ponerse en marcha de repente mientras una trabajadora limpiaba un cilindro. Su brazo quedó atrapado, sufriendo tal impacto que la tuvieron que poner una placa e injertos de piel. Para prevenir nuevas lesiones, el empleador instaló barreras metálicas protectoras para aislar por completo el contacto de los brazos y manos de los trabajadores con componentes de maquinaria en movimiento, así como alarmas de atención y luces intermitentes que se activan 20 segundos antes de que la máquina se empiece a mover.
  • En Idaho, la tapa de una válvula (se sabe desde hace tiempo que son problemáticas) colapsó instantáneamente sobre la mano de un camionero que estaba llenando su depósito, causándole el tajo de la punta de un dedo. Después de la amputación, el empleador ideó una nueva herramienta manos libres para el cierre de la válvula, y alertó al fabricante y a otros empleadores que probablemente vayan a querer usar el nuevo dispositivo.
  • En un aserradero, el brazo de un operador de astillas fue amputado tras intentar desatascar la cinta transportadora. El propietario respondió suspendiendo actividades durante una semana y realizando mejoras que iban mucho más allá de las requeridas por OSHA, incluyendo instalación de interruptores de apagado electrónico de fácil acceso para los trabajadores, colocación de pasarelas de seguridad alrededor de todo el aserradero, y entrega de radios portátiles a todos los empleados.

En estos y otros muchos casos, los empleadores trabajaron en estrecha colaboración con especialistas de OSHA para proteger la seguridad y la salud de sus trabajadores. De hecho, respondimos a más de la mitad de todas las notificaciones de lesiones no mediante el envío de inspectores al lugar de los hechos sino pidiendo a los mismos empleadores que llevaran a cabo sus propias investigaciones y propusieran remedios para prevenir lesiones futuras.

En otras ocasiones, los riesgos reportados justificaron una inspección del lugar de trabajo, pudiendo así investigar el incidente y determinar si los riesgos seguían estando presentes.

Pero también nos hemos sentido decepcionados por un puñado de empresarios que hicieron todo lo posible por esconder y encubrir lesiones y daños. En un pasmoso ejemplo, un fabricante trató de ocultar a los inspectores de OSHA toda una línea de producción luego de que una agencia de personal reportara la amputación del dedo de un trabajador. Los inspectores que descubrieron el cuarto escondido encontraron en él una hilera de máquinas con partes expuestas que podrían haber causado que otros trabajadores hubieran perdido sus dedos también.

Aunque hemos progresado para asegurarnos que las lesiones graves se reporten rápidamente, creemos que una considerable proporción de estas lesiones aún no reportan. Por esa razón estamos desarrollando estrategias de alcance, incluyendo el trabajo con aseguradoras, personal de respuesta inmediata, y con organizaciones empresariales para asegurar que todos los empleadores sepan cuáles son sus obligaciones de notificar las lesiones severas. Aquellos que optan por no reportar deben saber que ahora que el requisito está ya en su segundo año, es más probable que OSHA emita multas por no notificar, y hemos subido la máxima penalización de $2000 a $7000.

Seguiremos evaluando el programa y realizando modificaciones al objeto de mejorar su eficacia. Para ayudar a proteger la seguridad y la salud de los trabajadores en toda la nación, es esencial que los empleadores reporten todas las lesiones graves, ya sea por teléfono o en línea. Para más información visite osha.gov/report

Dr. David Michaels es el secretario del trabajo adjunto para seguridad y salud en el trabajo.

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Comments (4)

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  1. Jerry Purswell says:

    I’d like to know if OSHA plans to complete the OSHA 170 form for all its investigations (now made under the new threshold for reporting) and make those available through its website as it has done with the Fatality and Catastrophe investigations. I’d also like to request that those reports be made available sooner than with the current 2 year delay. Thanks in advance for considering the request

  2. CHARLIE THOMAS says:

    It is encouraging that employers/company’s are going above and beyond statues to empower employees and front line supervisors to engage in safeguards and electronics to better protect workers. This is a win-win-win for workers, management, and government compliance inspectors. I applaude DOL working close with workers.

  3. Annette says:

    What does an employee do if the supervisor is standing behind you and you have an accident, When he is the only supervisor at the time the accident happened?

  4. Gregory Camacho says:

    Dr. Michaels,

    Great report.

    Question: Could we obtain the following information: For hospitals (NAICS code 622) that reported severe injuries/fatalities under the new reporting guidelines, what were the types of violations/citations found in 2015 as a result of RRI’s?

    Thank you for your help.