Making Farm Labor Fairer and Safer


Working for You

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A self-described Oakie from the Bakersfield area, Earl Hall grew up living and working among migrant farmworkers in the 1960s picking crops with his family.

He went on to graduate from Fresno State University with a degree in viticulture, and never intended to go into farm labor contracting. But after buying a vineyard with his wife in 1963, he began to understand the labor abuses agricultural workers were often subject to at the hands of the contractors they worked for. Workers were consistently coming to him as the owner of the vineyard for help when contractors weren’t paying them properly.

He has since become one of the longest standing and biggest providers of farm laborers in California. And if he ever has a question, he knows where to go.

“The Department of Labor has helped me a lot over the years, and I’ve never been shy about going to them with questions,” he said. “DOL will go the extra mile to help you.”

Earl with some of the workers he employs. Earl with some of the workers he employs.

The Department of Labor’s program to certify farm labor contractors is run by the Wage and Hour Division. It ensures proper pay, and safe housing and transportation to and from job sites for farm workers – and it has brought uniformity and structure to a system that used to be wild and woolly.

Before the Migrant and Seasonal Agricultural Worker Protection Act was enacted in 1983, Earl recalls the days of carrying a “suitcase full of cash and a Colt 45” to make sure wages reached workers safely on payday. Now it’s all handled with checks, and many workers even have direct deposit.

Earl used to have to mail his farm labor certification applications to Atlanta back in the 1970s, when processing them could take several months. Then in the early days of the act’s enforcement by the Wage and Hour Division, he would sometimes need to make the three-plus hour drive from Fresno to San Francisco, which cut the processing time down to a week. Now that the division has opened a farm labor certification program in Fresno – in the heart of California’s thriving agricultural industry – the process takes only hours.

This is especially important when you consider Earl is regularly called on a day’s notice to provide up to 5,000 workers to local growers in need of having their crops picked during peak season. Over a third of the country’s vegetables and two-thirds of the country’s fruits and nuts are grown in California, according to the California Department of Food and Agriculture. California’s Central Valley is home to the largest concentration of farm labor contractors in the United States, with nearly 1,500 registered contractors so far this year, and counting.

Today Earl works hard to comply with not only labor requirements but also tax and payroll rules, environmental regulations and other regulatory statutes. He signs all of his workers up for the Affordable Care Act, and regularly assists them with setting up bank accounts. He also takes pride that he provides more shade trucks than are required, as well as portable restrooms and a fleet of septic trucks to keep those restrooms usable and clean.

Another important part of the certification process is ensuring much-needed safeguards for transporting workers to and from fields. While California Highway Patrol statistics continue to show alarming accident rates in this arena, Earl maintains that contractors registered with the Labor Department have an excellent safety record.

Farm labor contractors like Earl and the workers they provide help feed America, which is why the certification process is so critical. “I’m extremely grateful to DOL for helping us stay in compliance,” Earl said, adding that knowing how to play by the rules translates into safer workers, better productivity and a level playing field in the industry.

Editor's note: For more information about the certification process, click here.

The DOL Working for You series highlights the Labor Department’s programs in action. View other posts in the series here.

Leo Kay is the regional director of public affairs for the Labor Department in San Francisco.

Por un trabajo agrícola más justo y seguro

Earl Hall creció en la década de 1960 entre trabajadores agrícolas migrantes recogiendo cosechas con su familia.

Terminó graduándose en la Universidad Estatal de Fresno con una licenciatura en Viticultura, y nunca tuvo la intención de dedicarse a ser contratista de trabajo agrícola. Pero tras comprar con su esposa un viñedo en 1963 empezó a darse cuenta de los abusos laborales de los que a menudo eran objeto trabajadores agrícolas a manos de los contratistas para los que trabajaban. Como dueño del viñedo, los trabajadores le llegaban constantemente para pedirle ayuda cuando los contratistas no les pagaban correctamente.

Desde aquel entonces hasta hoy, Earl se ha convertido en uno de los proveedores de mano de obra agrícola más grandes y antiguos en California. Y si alguna vez tiene una pregunta, él sabe perfectamente a dónde acudir.

“El Departamento de Trabajo me ha ayudado mucho a lo largo de los años, y nunca he tenido reparos en acudir a ellos para preguntar”, dijo. “DOL hará lo que sea necesario -e incluso más, para ayudarte”.

Earl con sus empleos. Earl con sus empleos.

La División de Horas y Salarios está a cargo del programa del Departamento de Trabajo encargado de la certificación de contratistas de trabajo agrícola. Con este programa se asegura un pago correcto, y una vivienda y transporte seguros para los trabajadores agrícolas, llevando uniformidad y estructura a un sistema que solía ser disparatado y confuso.

Antes de que fuera promulgada Ley para la Protección de los Trabajadores Agrícolas Migrantes y de Temporada en 1983, Earl recuerda los días cuando llevaba maletas llena de dinero y un revolver Colt 45” para asegurarse de que los salarios llegaran a los trabajadores el día de la paga. Hoy día todo se hace a través de cheques, y muchos trabajadores incluso tienen depósito directo.

En los años 1970, Earl tenía que enviar por correo a Atlanta sus aplicaciones para la certificación de trabajadores agrícolas. El procesamiento de estas certificaciones podía demorarse varios meses. Más tarde, al comienzo de las tareas de la División de Horas y Salarios para hacer cumplir la nueva ley, Earl necesitaba a veces hacer un viaje en carro de más de tres horas desde Fresno a San Francisco, lo que reducía a una semana la demora en los procesamientos. Y ahora que la división ha abierto una nueva oficina del programa de certificación de trabajo agrícola en Fresno, justo en el corazón de la próspera industria agrícola californiana, el proceso se demora apenas unas horas.

Esto es especialmente importante si tenemos en cuenta que a Earl le llaman normalmente el día anterior para que provea a productores locales hasta 5000 trabajadores que necesitan para recolectar sus cosechas justo en el momento preciso. Según el Departamento de Alimentos y Agricultura de California, más de un tercio de los vegetales y dos tercios de las frutas y frutos secos del país se cultivan en California. El Valle Central de California alberga la mayor concentración de contratistas de trabajadores agrícolas en Estados Unidos, con cerca de 1.500 contratistas registrados en lo que va de año, y sumando.

Hoy día, Earl trabaja duro para cumplir no sólo con los requerimientos laborales sino con las regulaciones fiscales y de pago, directivas medioambientales, y con otras ordenanzas. Él subscribe a todos sus trabajadores en la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, y les asiste regularmente para la apertura de cuantas bancarias. Y también se enorgullece por ofrecer más camiones de sombra que los requeridos, así como baños portátiles y una flota de camiones sépticos para mantenerlos limpios y en buen uso.

Otra parte importante del proceso de certificación es garantizar muy necesitadas salvaguardias para el transporte de los trabajadores a los campos y desde los campos. Al tiempo que las estadísticas de California Highway Patrol continúan mostrando alarmantes tasas de accidentes en este tema, Earl subraya que los contratistas registrados con el Departamento de Trabajo tienen un excelente historial de seguridad.

Contratistas de trabajo agrícola como Earl -y los trabajadores que provee, ayudan a que América se alimente. De ahí la crucial importancia del proceso de certificación. “Estoy extremadamente agradecido a DOL por ayudarnos a mantenernos en cumplimiento”, concluyó Earl, no sin antes añadir que el saber cómo aplicar las reglas del juego se traduce en trabajadores más seguros, una mayor productividad, y un campo de actuación en igualdad de condiciones para la industria.

Nota del editor: Para obtener más información sobre el proceso de certificación haga clic aquí.

La serie DOL Working for You destaca programas del Departamento de Trabajo en acción. Ver otros mensajes de la serie aquí.

Leo Kay es el director regional de información pública del Departamento de Trabajo en San Francisco.


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Looking for Employment for Blacks in the field Agriculture or FDA.

Job well done Mr Hall!!

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