Making PPE the Right Fit for All

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Three diverse women construction workers wearing a variety of protective gear, such as hard hats, ear protection, safety goggles, high-visibility vests and gloves.

 

Personal protective equipment is designed to minimize exposure to hazards that cause serious workplace injuries and illnesses. But it cannot do its job if it doesn’t fit properly. One of the challenges facing workers with various body types and sizes, especially women in the construction industry, is finding the right PPE that works for them. A survey by The Center for Construction Research and Training found that 77% of 174 tradeswomen said they were exposed to unnecessary hazards because of ill-fitting PPE.

It’s not hard to see why. A safety manager may wear protective clothing that is too long, presenting a tripping hazard and falls while working on a job site. A carpenter may put on gloves that are too big that could get caught in machinery and later cut their hand or finger. A sprinkler fitter could ignore that their safety glasses are not properly secured, leaving them unprotected from chemicals or dust.

That’s why the Occupational Safety and Health Administration issued a notice of proposed rulemaking to revise the current personal protective equipment standard in construction. Unlike the general industry and maritime standards, the current industry standard does not clearly state that PPE must adequately fit each affected employee. The proposed change would require that equipment fit each affected employee properly to protect them from occupational hazards.

Access to PPE that fits has always been an important safety and health issue for women working in construction. Because women make up about 10% of the construction workforce, many protective equipment manufacturers are reluctant to invest in research and development to produce correctly sized and proportioned products for them.

For years, manufacturers and suppliers have produced and sold protective equipment designed to fit average-sized men. As a result, women either have used PPE that did not adequately protect them or stopped using PPE because the improper fit was uncomfortable.

Workers of any gender or size should not have to choose between their safety and wearing ill-fitting PPE. Making sure that safety gear properly fits every employee and that they are trained on how to use it will help employers provide safe and equitable workplaces.

Our proposed rulemaking is a critical step in addressing the problem of gender and body type disparity in the availability of properly fitted personal protective equipment in the construction industry, and we welcome your input on how to ensure PPE fits and protects the person wearing it.

Learn more about the proposed personal protective equipment standard in construction and how to submit comments.

 

Doug Parker is the assistant secretary of labor for occupational safety and health.

 


Equipos de protección personal: para todos y todas

Por Doug Parker

Tres trabajadoras de la construcción con cascos, protección auditiva, gafas de seguridad, chalecos de alta visibilidad y guantes.

 

Los equipos de protección personal están diseñados para reducir lo máximo posible la exposición a peligros causantes de lesiones y enfermedades laborales. Pero estos equipos no cumplen con su función si no encajan o se ajustan correctamente. Uno de los desafíos para trabajadores con diversos tipos y tamaños de cuerpo, como mujeres en la industria de la construcción, es encontrar el equipo de protección adecuado. Una encuesta del Centro sobre Investigación y Capacitación en Construcción encontró que, de 174 mujeres en oficios consultadas, el 77 por ciento aseguraron estar expuestas a peligros innecesarios debido a equipos de protección que no se ajustaban debidamente. 

No es de extrañar. Una gerente de seguridad puede que esté usando ropa protectora demasiado larga, con el consiguiente riesgo a tropiezos y caídas mientras trabaja. Asimismo, una carpintera podría estar usando guantes demasiado grandes, con el resultante peligro de amputación al quedar el guante atrapado o enganchado en una máquina. O una instaladora de dispositivos contra incendios podría no saber que sus gafas protectoras no están perfectamente ajustadas, dejándola desprotegida contra productos químicos o polvo.

Por estas razones, la Administración de Salud y Seguridad Ocupacional emitió una propuesta para revisar la actual normativa sobre equipos de protección personal en construcción ya que, a diferencia de las normas para la industria en general y del sector marítimo, la norma actual no establece claramente que los equipos de protección personal deben ajustarse adecuadamente a cada empleado. El cambio propuesto requeriría que estos equipos se ajusten adecuadamente a cada trabajador para su seguridad contra riesgos laborales.

Poder contar con equipos de protección personal que se ajusten como es debido siempre ha sido un problema importante de seguridad y salud para las mujeres que trabajan en construcción. Debido a que las mujeres representan aproximadamente el 10 por ciento de la fuerza laboral en construcción, muchos fabricantes son reacios a invertir en investigación y desarrollo para producir equipos de protección diseñados con los tamaños y proporciones correctos para ellas.

Durante años se han producido y vendido equipos de protección diseñados para hombres de estatura promedio. Es por eso que las mujeres que usaron estos equipos no estaban debidamente protegidas o dejaron de usarlos porque su inadecuado ajuste era incómodo.

Los trabajadores sin importar género o talla no deberían tener que elegir entre su seguridad o equipos de protección personal inadecuados. Asegurarse que los equipos de seguridad se ajusten adecuadamente a cada empleado y que estos sepan cómo usarlos ayudará a los empleadores a proporcionar lugares de trabajo seguros y equitativos.

La normativa que proponemos es un paso fundamental para abordar el problema de la disparidad de género y tipo de cuerpo en la disponibilidad de adecuados equipos de protección personal en la industria de la construcción, y agradecemos sus comentarios sobre cómo garantizar que estos equipos se ajusten y protejan a la persona que los usan.

Sepa más sobre la propuesta de normativa sobre equipos de protección personal en construcción y cómo opinar sobre la misma. 

 

Doug Parker es el secretario de trabajo adjunto para seguridad y salud ocupacional.